jueves, 24 de mayo de 2012

LA INTENDENCIA SIN UN CHUSCO

Los primeros arruinados son los bancos

Todos sabemos que estamos en crisis, ¿no? Una crisis mala, perra, que pasará a la historia por la quiebra financiera generalizada. No solo la sufrimos los particulares, también los empresarios y los bancos. Sí, también los bancos, causando grandes estragos en la economía y en los desfiles monetarios del país. Los que hicimos la mili ya hemos sufrido arrestos similares, pero como este ninguno. Las crisis anteriores nos sorprendieron en la cantina o con el paso cambiado, ajenos a las alarmas. Sin embargo, los bancos estaban firmes, dispuestos a desplegar sus armas para defender a la clientela que registrara bajas de numerario en la batalla. La banca tenía todo el dinero. Ahora, no. Ahora venden pólvora mojada, guardias y cualquier cosa, con tal de encubrir trampas y el desprestigio de su mando, anegado en los calabozos de ladrillo y cemento.

En las crisis anteriores los bancos remediaban cualquier contingencia. Eso sí, cobrando intereses de escándalo y sin opción a negociar, pero resolvían el problema de continuidad; y ellos aumentaban, a golpe de corneta, sus ratios de eficacia. Los empresarios quedaban contentos porque salían de las trincheras con fuerza, dispuestos a seguir en la avanzada, aunque las cantimploras de sus reservas quedaran bajo mínimos, si no secas, tras pagar los gastos financieros. Ahora los primeros arruinados son los bancos, y arrastran en la maniobra de su parada a empresas y particulares. Además han dejado la intendencia del Estado sin un chusco que llevarnos al macuto. Todo por la ineptitud de los gastadores que no saben hacer la instrucción como marca el reglamento.

Cada vez se hace más urgente una reforma profunda; no solo en el modelo de gestión y sus objetivos, también en la mente de quienes dirigen esta guerra. Paaaaaaso ligero. ¡Ar!
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6 comentarios:

Anónimo dijo...

Apreciado Alejandro:

Como los anteriores, este artículo ha sido objeto de debate entre el grupo de amigos donde, como creo que ya te dije en una ocasión, comentamos tus trabajos. No siempre estamos de acuerdo y eso nos ayuda a intercambiar ideas y aprender unos de otros. Como los otros artículos este tiene características muy propias, por no decir muy tuyas. Es literario, aprovechas una clave militar que está muy bien, compara y ayuda, y aunque nosotros no hayamos conocido lo del ejército, lo entendemos. Tu estilo directo y sin rodeos se agradece pues eso hace que tu denuncia sea clara y la entiendan todos. Algunos colegas de la tertulia, los que son partidarios del gobierno como los que simpatizan con la oposición dicen que deberías situarte en un lado o en otro, mientras que los de la mayoría están conformes con tu postura. Se te nota que no te gustan los políticos, criticas a todos. En nuestra tertulia, cinco de un total de ocho que somos, tampoco nos iríamos de marcha con ellos.

Bueno ya ves que te seguimos y nos lo haces pasarlo bien con estos artículos que, por si no lo sabes, t5e diré que los comparamos con los periódicos de papel. Nos atraen mucho los cuentos y no abandones a la rubia que igual tenemos que echar mano de ella cualquier día.

Con el reconocimiento de siempre, mio y de los solegas, un abrazo.

María Eugenia Adame.
(No consigo hacerlo con mi correo, tengo que ponerlo como anónimo)

Anónimo dijo...

Muy bien Alejandro. Me ha gustado este articulo mucho al barajar cosas de la mili y compararlas con lo que pasa ahora. Dices que hay que hacer una reforma a paso ligero en la gente que dirige esta guerra, que sepas que estoy de acuerdo pero ¿a quien ponemos? Mal esta la cosa pero no sigas de dar ideas.

Has visto que hoy te he puesto puntos y comprendo que queda mejor. Lo de los acentos otro dia.

Saludos y abrazos de tu amigo Luis Martin.

ALEJANDRO PÉREZ dijo...

Estimada Maria Eugenia, cuesta creer que un grupo de jóvenes (¿?) sigáis estos artículos y los textos de los otros blogs. Es muy reconfortante; me lo creo porque así me lo dices. Lo agradezco, sinceramente. Es normal que no estéis de acuerdo entre vosotros y es normal que no todos compartáis las opiniones que aquí se vierten, de las que me confieso único responsable. La pluralidad es buena, enriquecedora, siempre que esté presente el respeto. Cuando es así y cuando el que habla se somete al sano ejercicio de escuchar, la tertulia, que es lo que imagino que hacéis, tiene el éxito garantizado. La empatía que produce el compartir la diversidad del discurso fortalece al grupo. Es muy importante ese parlamento que alimentáis.

Nunca me sitúo a favor ni en contra al 100% al lado de grupos políticos. Lo siento por tus amigos que, como dices, prefieren otra cosa. Soy consciente de que unos y los de enfrente tienen cosas buenas, aciertos, y se lo reconozco; tabién tienen cosas malas, y se lo critico. El resultado de la intervención final de unos y otros, tanto el Gobierno como la Opisicón, desde mi punto de vista -que no tiene que ser aceptado por la mayoría, y lo respeto- es nefasta. Y así lo digo. No dudo que se hayan hecho y se estén haciendo cosas buenas, pero nadie me negará que el problema, lejos de resolverse, cada vez es más preocupante. En cualquier caso, dejo mis apuntes abiertos por si alguien quiere enmendarme la plana. Rectificaré, si hay razones para ello.

Amiga María Eugenia, agradezco muchísimo tus palabras y el calor de tus colegas que me llega de tu mano. Hazlo saber. Recibe un abrazo fuerte.

Alejandro

ALEJANDRO PÉREZ dijo...

Me alegro que te haya gustado la reflexión que nos ocupa. Es poco distinta a las demás, pero es lo que hay, aunque a todos -a mí, al menos- nos canse y nos apetezca cambiar de paisaje. Y sí, creo que la mentalidad de la clase política tiene que cambiar. Cuanto antes mejor.

Veo que, efectivamente, te va entrando eso de los puntos. Siempre los usaste, no sé por qué ahora los has abandonado. Los acentos, igual. Los textos, con faltas de ortografía, no son lo mismo, aunque la idea que se exprese sea brillante.

Como siempre, recibe un abrazo.

Alejandro

Laura Olalla dijo...

ÉXODO permeable, delirante; por veredas y caminos indistintos, la pobreza explota hasta llamar a la muerte. Desahucios que derraman más que lágrimas. ¿A qué esperan los que practican la inmundicia del desalojo y la desnudez creciente?. Estoy de acuerdo contigo, amigo Alejandro. Hay que aprender de los chinos honrados. Somos esclavos , en el siglo XXI, del "Poder y la Gloria" de los Mercados Financieros, los Políticos corruptos y los eternos Bancos... ¿LLegará alguna vez un verdadero justiciero?. En hora buena por tanta cultura como tienes en tus blogs. Un fuerte abrazo para ti y tu mujer.

ALEJANDRO PÉREZ dijo...

Gracias, amiga Laura, por venir a estos caminos donde se presentan cada día obstáculos nuevos. No podremos librarnos de ellos, pero si sabemos que existen estaremos un poco más cerca de librarnos de ellos.

Mucho tenemos que cambiar en todos los órdenes, no solo en el económico. Lo de los chinos es una mera anécdota, nada comparado con lo que sabiamente mencionas sobre los desahucios y la esclavitud impropia de los tiempos que corren.

Recibe nuestro abrazo.