viernes, 21 de mayo de 2010

EL TRASPLANTE


Milagros..........................................................Dr. Belmonte

Cuando diagnosticaron a Milagros su enfermedad, llevaba ya mucho tiempo sufriendo las puñaladas de la convivencia. Estaba unida a Heriberto más por el bienestar de las rentas que por amor. A su marido sólo le interesaban los guisos suculentos, su buen porte y el confort casero. Por eso, más que por ella, pasaba los días enteros en el hospital, vigilándole los sueros, el sueño y el oxígeno...   (Leer completo)

13 comentarios:

Emilio Porta dijo...

Esto ya es insuperable. Una imagen, dos palabras...y le dejas todo al lector...eres un genio, Alex. ¿De que película es la imagen de Bárbara Stanwick y Clark Gable? ¿O es un montaje fotográfico tuyo ? La idea de que el lector/observador decida un poco, sólo un poco, es magnifica.
El trasplante es tal que el supuesto doctor Belmonte tendría cola en su consulta.
Es buenísimo. De lo mejor que he leído...percibido.
Enhorabuena, Alex. Vamos a dejar sin trabajo a las imprentas...quitando letras, je, je.
Esto ya va más allá de todo: el relato es el título. Merece la pena que lo "conectes" con tu otro blog...Hemos dejado a "Heráclito" y a "Blas de Otero conmigo" un poco sólos.

Empieza a promocionar la conexión...!ya!
Un abrazo

Mari Carmen Azcona dijo...

Alex, quiero que me des la dirección del Doctor Belmonte.
¿Qué trasplantes hace? Ilusión, alegría, esperanza...tiene que ser algo bueno, sólo hay que ver la cara de los protagonistas.

Estoy de acuerdo con Emilio, ¿ eso si que es raro verdad?, únelo al blog de escritores. Uno para recrear y otro para experimentar. Aunque para mí será lo mismo. Siempre me recrearé en todo lo que hagas... Como lo que aquí veo.

¿Qué nombre le ponemos a esta nueva forma de crear? ¿Nanorelato? No porque tiene imagen. ¿Nanoimagen? Tampoco nos vale porque hay texto. A ver, que piense...Ya buscaremos el nombre. Lo digo por las etiquetas.

Besos y abrazos.

PD:
¡Ya lo sé! Has puesto cuentos en la etiqueta. ¿qué te parece nanocuentos?

toñi dijo...

De las tres palabras que componen este cuento, a parte de la imagen, me ha llamado la atención la palabra Milagros o milagros.
Milagros: nombre de mujer. Y milagros: sucesos inexplicables, extraordinarios, maravillosos, sorprendentes o raros que se atribuyen a intervenciones divinas, o que suceden por casualidad.
En buena hora, por casualidad, Monterroso hizo el relato más corto de la historia.
En buena hora, no sé si por casualidad o no, Emilio nos hizo esa maravillosa triada de nanorelatos.
Y ahora tú, Alex, nos regalas este nanocuento (como dice Carmen).
Todo esto me parece extraordinario, maravilloso, sorprendente...UN MILAGRO.

Hay que ver como me gusta esto de los nanorelatos, nanocuentos...

Besos.

Toñi

ALEJANDRO dijo...

Emilio, Mari Carmen, Toñi:
Vosotros sí que sois, los tres, amigos maravillosos, espléndidos, geniales… Y eso que os habéis empeñado en convertir en satisfacción grande lo más mínimo, aunque lo mínimo sea nada. Os ha dado fuerte ¡eh! ¡Qué perra habéis cogido con eso de lo nano (latinajo numérico, estamos en letras), lo breve, lo mínimo… Pero vosotros lo veis grande y magnífico, y queréis que yo también lo vea así. Pues no, coleguitas (como dicen los pibes y las pibitas de ahora), a mi no me convencéis. Vamos a ver: lo bueno, porque sea breve, no es doblemente bueno. LO BUENO SI ES BREVE, SIEMPRE SABE A POCO. Con la calidad no se juega; con la cantidad, tampoco.

Emilio, un jueves de estos vamos a ir a comernos un cocido al Duduá Yo pediré la comanda: “Juan, a Emilio le traes en una fuente grande garbanzo y medio para que se sirva lo que quiera. De postre, melón, que le gusta, pero como prefiere la filosofía de lo sorprendente, tráele sólo las pepitas y una foto de lo amarillo y el verde de la cáscara”. Luego cuentas a las niñas lo bien que te ha quedado el bandullo con ese nanomenú.

Como os da por lo breve, también podríais poner en las cartas la fecha; el resto, que se lo imagine el destinatario. Al hacer la declaración del IRPF, pues nada, con los céntimos, lo nano, lo breve, ya sería suficiente. Lo otro que lo suponga la máquina tragaperrras esa de la hacienda de todos; o, mejor, si llevamos la foto y dos palabritas sueltas, que nos lo perdone el fisco.

Y ahora que ya hace calor, es el momento de comprar bañadores ¿no? Pues nada, vosotras, Mari Carmen y Toñi, de los biquinis os lleváis lo más breve: los dobladillos, por ejemplo, lo otro ¿para qué? Con dar libertad a la mente ya nos imaginaremos el tacto y la textura del tejido.

Y tú, Emilio, cuando vayas a El Corte Inglés a comprarte las bermudas, pues lo mismo: con la brevedad de los bajos y la goma de la cintura seguro que te quedas de un nanoguapo arrebatador. Ja, ja, ja, ja…

Comprenderéis que así, con esas trazas que os he puesto, no es conveniente que conecte este blog de diario con la enciclopedia de los domingos. ¡Qué diría la pandilla! Y ¡anda que si os viera el Dr. Belmonte! Él, que es cirujano de nefrología, os haría urgente un trasplante de razón, seguro. Con tanta brevedad y esa nanovestimenta os imaginaría poco cuerdos. Luego Milagros haría lo propio, aunque se olvidara de Heriberto, que nunca sabremos que será de él, pobre. Eso sí, sin que nadie os vea, podéis ir a una terracita de Rosales y tomaros unos vinitos, ¿os parece?

(CONTINUARÁ...)

ALEJANDRO dijo...

(CONTINUACIÓN Y FINAL...)

—Oiga, camarero, ¿nos pone unos tintos?
—¿Etiqueta y cosecha?
—No, es igual, a nosotros sólo nos gusta la brevedad el color.

Hay que ver, qué puñeteros sois, cómo queréis arruinarme el negocio igual que al tabernero. Y no me llaméis cabezota, que siempre acabo haciendo lo que vosotros queréis. Y así estoy, en la ruina. Con esto de la crisis…Recordaréis que la última entrada que puse en el otro blog, el aciago ascenso (¿lo recordáis?) lo retiré de los escaparates para llevarlo al quemadero, y encima tuve que dar no sé cuentas explicaciones y respuestas a un quebradero continuo de dimes y diretes. Ahora, no diré que pretendéis que retire nada, es que no queréis que lo ponga. No sé qué será peor. ¡Joder (perdón) con la brevedad! Queréis que con dos nombres y una foto cumpla con la parroquia. Tengo un cesto con setecientas palabras para ofrecer a la clientela, y vosotros, ¡hala!, que no, que al desguace con ello también. Lo siento por eso, pero no seré tan breve como pregonáis, chincharos: me he divertido de lo lindo escribiendo esta respuesta que tiene más palabras que un sermón.

Qué crisis, señor. Quién me iba a decir a mí, que con el buen zapatear que yo tenía, por vegas y playas de blanco, fuese a acabar así, con la brevedad de unos cuadros grises (sólo los cuadros, sin tela ni suela) de unas nanozapatillas, sin pasos ni destino donde ir.

Creo que ya no me importa casi nada. Ni “El trasplante”, creo que tampoco es para… Lo mejor será anticipar las vacaciones de verano y cerrar ya hasta octubre. Después, veremos con cuántas palabras empiezo, y qué quito y qué pongo. Yo soy hombre de mucha palabra, advierto.

Lo siento por vosotros, nanotrio de guapos y amigos titánicos, que, tan animados como estáis, seguiréis luchando por la brevedad y lo nanotodo. A mi me vais a perdonar, yo os seguiré queriendo en vaso grande, con caldos de la más alta graduación y mejor sabor, y con ollas llenas del cariño más sabroso y miles de palabras cálidas de regalo.

Muchos abrazos fuertes y besos apretados.

Emilio Porta dijo...

Pues, aunque te empeñes en lo contrario, has creado algo absolutamente genial. Mira, si quieres, puedes tener dos versiones. La otra será estupenda, seguro. Pero esta no la desprecies. Porque es magnífica. A veces, un solo garbanzo, si es de Fuentesaúco, sabe a gloria. Pero, además, esto no es un garbanzo. Es cocina de alta escuela...de la que le dan cinco estrellas Michelín. Que sí, Alejandro, que tú eres muy tuyo, y que, al final, en el siguiente libro pondrás el largo...Pero mira: no nos quites la ilusión dè pensar que lo has hecho a posta...Es màs, seguro que todo es parte del juego que te has montado ( mira que te doy oportunidades, je, je..) y el relato es lo que es: el titular, la foto, y el pie de foto. Cada vez que lo miro me digo a mi mismo: mira que es bueno.
Por lo demás me ha divertido mucho tu comentario de respuesta...Y me temo que la gente que lea mi blog...ya conoce tu relato...aunque no conectes (qué pena no hacerlo...) los dos blogs...Tú verás, como le digo a Santiago cuando se empeña en decir que Somalia es un pueblo de Asturias ( por cierto un pueblo de Asturias es Somiedo, creo) vamos que cada loco con su tema.
Abrazos.

Mari Carmen Azcona dijo...

Alex, el transplante de buen humor ha funcionado. Me he reído como hace mucho que no lo hacía...has pensado en ir al club de la comedia. Un monólogo como éste y se caen al suelo como casi me ocurre a mi.

Sabes que lo que has hecho con este nanocuento es genial. Tú eres el más reflexivo de todos (bueno sólo somos cuatro, las probabilidades de que fueras tú eran altas) y no haces las cosas sin pensarlas.
Explicar es bueno, sugerir, como has hecho aquí, también.

Alex tenemos un problema. Nos gustas con tres palabras, con veinte...o con quinientas.
Hagas lo que hagas, nos tendrás junto a ti...!Ah! y gracias por quitar las etiquetas al bikini, siempre me molestan.

¿Un nanobeso? No por ahí no paso, que como bien dices somos de letras. Un beso muy, muy grande.

toñi dijo...

NANOCOMENTARIO

Ja, genial, ja.

toñi dijo...

AMPLIACIÓN DEL COMENT ANTERIOR

Ja, ja, ja, ja, ja, genial, ja, ja, ja, ja, ja, ja.
Genial, maravilloso, extraordinario comentario (al igual que la entrada y que todo lo que escribes)

Alex, te propongo que patentes el nuevo diseño de bikinis y bermudas...Va a ser un bombazo...De aquí a nada te vemos en Cibeles codeándote con Victorio & Lucchino, Carolina Herrera, Christian Dior, Giorgo Armani...

Gracias por tan buenos momentos.

Besosssssssss.

Toñi

Alejandro Pérez García dijo...

Tú sí que eres genial, Toñi. Vaya trío tan lleno de vida y amistad, y tan dispuesto a descubrir el sol en una noche cerrada. Lo mejor de todo es que lo conseguís. Sois irresistibles.

Creo que se encargará de los modelitos (de los biquinis y las bermudas) Ágata Ruiz de la Prada; dice que con la crisis la nanoconfección va a ser la novedad de las próximas temporadas.

Gracias, querida Toñi, por reirte con esas ganas, de manera tan contagiosa, y por conseguir que me lleguen los ecos de esa medicina tan valiosa y, a la vez, tan escasa en estos tiempos.

Besos, muchos besos.

Alex

Emilio Porta dijo...

Mira...no se qué valdrá más si la amistad o la Literatura...pero tú, cada día, nos demuestras que vale más el cariño y la amistad...lo malo es que también nos demuestras con tu escritura lo que vale la Literatura. Yo creo que hay cosas indisolubles. Y, desde luego, una de ellas, es esta "cuatrocromía" que hemos formado en este rincón...venga a escribir, a reir, a darnos cuenta de que lo que nos importa es el afecto y acompañarnos en la vida. Así que, Alex, mira...como el otro relato será estupendo...regálanos éste a nosotros, lo firmamos los tres y mirá que bién...to lo largo pa tí, y lo corto pa nosotros. El problema es qué foto vas a poner en tu otro trasplante...porque Clark y Bárbara ya son nuestros. Lo del Dr. Belmonte no es problema: el nuestro es Belmente ( lo podemos traducir al inglés y llamarle Belmind )...y lo de Milagros, si lo quieres, habrá que discutirlo. Mira te ofrezco un trueque: para el tuyo largo te "doy" la palabra Prodigios, je, je.
La foto...pues mira, ahí muchas de Ava Gadner y de Tyrone Power por ahí...en fin, será cuestión de mercadear un poco. Todo esto te lo digo porque nos quieres mucho...y al nanorelato mas "genial" que hemos (los 3 - Mari Carmen, Toñi y yo - leído nunca ) parece que no le quieres nada...
En fin, tú decides. Un abrazo de tu amigo a punto de heredar tu nanorelato con imagen.

Port

ALEJANDRO dijo...

Querido heredero y herederas de nanorelatos y cosas mínimas:

Me da vergüenza legaros algo de tan poco valor, con lo que valéis vosotros. Claro que, por otra parte, lo que me proponéis (Emilio, tú siempre te eriges en portavoz de los encausados que te encuentras con causas perdidas) es un cambio. Un cambio muy especial. Me dais a escoger entre el relato largo, que es mío, y el corto, que también lo es. ¡Qué buen negociador eres! Creo que estás muy bien inspirado por esas dos musas incomparables, Mari Carmen y Toñi. No sé qué decirte. Creo que lo mejor sería que os quedarais con los dos. El corto no me gusta tanto como a vosotros y, además ya le habéis hecho vuestro. El largo, como tantas cosas de las que veo y pruebo últimamente, no sé si me gusta, la verdad. Sí me gusta desde aquí, desde donde estoy; pero si me pongo al otro lado, la manzana cambia mucho; tanto como la de Ortega. No sé, no sé. Últimamente, no tengo nada claro. Debe ser el calor. En cualquier caso, de momento, voy a reservarme el largo. Veo que vosotros con los dobladillos y los bajos tenéis bastante, os veo vagos hasta para leer. No se hable más, el trasplante de las setecientas palabras para mí, pero yo pongo las condiciones:

1ª).- Mi relato tiene que llamarse "EL TRASPLANTE"; el vuestro, si queréis, también. En ese caso, sacaría mi relato de la blogsfera, aunque podrían convivir, pero mejor, no.

2ª).- Esta foto, para vosotros. Yo me buscaré otra, donde tiene que estar imprescindiblemente Clark (El Doctor Belmonte), con Milagros, que no tiene que ser Bárbara. Le emparejaré con la suegra de mi vecino o con alguna cuñada que tengáis libre, si me la queréis prestar.

3ª).- Tenéis que olvidaros de los personajes Belmonte y Milagros. A él le podéis llamar como dices, y a ella Prodigios (para vosotros), Remedios, Salvadora o Gertrudis, si también os gusta.

4ª) El nano, con todo, comentarios incluidos, deberéis copiarlo en vuestro blog, en el que queráis.

Así que ¡hala! Es vuestro. Pero si queréis los dos, los dos para vosotros. Sólo son Literatura. Bueno, quizá ni eso. Digo Literatura, porque tú, Emilio, la citabas comparándola con la amistad, y yo lo aprovecho para decirte que me quedo con esta última, con la AMISTAD. Posiblemente tú, no. No importa. Comprendo que antepongas la Literatura a otros muchos atributos humanos que, me consta, también valoras. En ti, así tiene que ser; en mí, no necesariamente. Motivos: tú tienes un sitio importante reservado en el mundo de las letras; tu obra será la luz que te ilumine en la eternidad. Yo sólo soy un contable que escribe; vivo de los números, y mal; mis papeles escritos sólo me servirán en la incineración apocalíptica (Qué bien ha quedado eso). Siempre habrá categorías. La tuya, ante mi, será aplaudida e insuperable.

Mari Carmen, Toñi, vosotras sois jóvenes; no le perdáis.

Besos y abrazos, muchos y apretados, para los tres.

Emilio Porta dijo...

No, no, no, no, no, no, no, no...y no.
El Tiemblo - donde te vas el fin de semana y vienes arramplando con todo - nos retiembla en la cabeza y en corazón. No he hablado ni me he escrito con las chicas sobre el tema. Sólo lo que hay aquí. Yo anulo lo dicho sobre El trasplante. La Literatura me importa menos que tú amistad, !cómo me va a importar más unas letras que tú! Pero bueno, Alex...lo que pensábamos que era una alabanza y empuje a tí...y toda la broma de "quedarnos" con el relato...!te lo has tomado en serio!. Alex, Alex...tu comentario es magnifico y muy creativo...pero me temo que hay algo absurdo en todo esto. Tú te equivocas, vale, pero sacas algo, en nuestra opinión, genial. Lo mismo le pasó a Sir Alexander Fleming cuando descubrió la penicilina...fue casual...pero ahí está el resultado.
Es evidente que el juego no ha terminado como pensábamos...porque llegas a decir que a mi me importa más la Literatura que la amistad...¿cómo es posible que digas eso?. La literatura es parte fundamental de mi vida...pero no creas que mi vida me importa más que la tuya...sería terrible si así fuera porque iría contra mis principios más básicos.
Pero tú eres muy dueño de hacer lo que quieras...Algo te pasa, Alejandro...siempre has tenido un extraordinario sentido del humor, señal de inteligencia...pero ahora has creido que te queráimos forzar a elegir...Por supuesto que no. Elige el que quieras, de verdad. Y, por supuesto, si es tu decisión, tiramos este Trasplante corto ( o vago, como tú le llamas) a la basura. Junto con el cuento de Monterroso, y mis tres nanorelatos de dos líneas de mi blog. Pero, por favor, alegra esa cara.
¿Quieres creerte que todavía no me termino de creer que pueda ser una equivocación? No se...no entiendo mucho qué pasa...
Un abrazo muy fuerte.

Emilio